Otra de las cosillas raras del caso es que se vio en un día que normalmente no se ven casos de divorcio y, por otro lado, se dice que Tito no compareció, pero aceptó lo que solicito Jéssica.
La realidad es que sabemos que él, por sus principios cristianos, no se quería divorciar; pero las cosas son así. Jéssica fue la que puso la demanda de divorcio. De hecho, el cantante había dicho que no quería llegar a esto, que esperaba que se arreglaran las desavenencias.
Pero las cosas no siempre son como uno quiere. De ahora en adelante nos imaginamos que le sacarán noviazgos a millón y las musiqueras estarán en carrera a ver quién se lleva a este “amor”.

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